Tepic, Nayarit; 23 de mayo de 2026
A Max se le ocurrió la idea cuando cursaba sexto de primaria, a los 11 años. El detonante fue la prohibición de productos poco saludables en las escuelas, lo que lo motivó a crear una alternativa que los niños pudieran disfrutar sin culpa.
Hoy su proyecto ya es una empresa de maquila que comercializa un chamoy sin azúcar, bajo en calorías, deshidratado y 100% natural todo gracias al apoyo de su mamá.
El producto no requiere refrigeración y se mantiene estable hasta por 15 meses. Está disponible en cuatro sabores: mango, jamaica, clásico y tamarindo.
Cada presentación cuenta con tabla nutrimental avalada por una nutrióloga, lo que respalda su perfil bajo en calorías y su composición natural.
Con esta propuesta, el emprendimiento de Max busca ofrecer a las escuelas y familias una opción innovadora que cumple con los nuevos lineamientos de alimentación, sin sacrificar el sabor tradicional del chamoy.